Para pensar sobre esta crisis

Os comento una cosa que he oido hoy a mi padre contar a un amigo:

Un turista llega a un hotel y le dice al dueño que no esta seguro de si le gustara o no hospedarse en el. Quiere ver las habitaciones y el entorno. Le pide presupuesto y le dice que son 500 euros la semana. El turista dice que va a ve todo pero que quiere pagar por adelantado esos 500 euros. Asi que se los da al dueño del hotel.

Este coge los 500 euros y nada más irse el turista va a lacocina donde esta el distribuidor de carne. Oye te debia 1200 euros. Bueno toma 500 de momento. El distribuidor de carne sale con esa parte de la deuda pagada.

Entonces va al matadero y habla con el dueño y le dice uqe le trae los 500 euros que le debe de los pollos de la semana pasada. Se los paga.

El dueño del matadero coge esos 500 euros y se va a un empleado. Oye toma estos 500 euros que son tus vacaciones pagadas. Puedes irte una semana. El joven se va y aparece en el hotel reservando una habitacion por 500 euros para él y su mujer.

Entonces por ultimo aparece el primer turista y dice que no le gustan las habitaciones del hotel y el hostelero le devuelve los 500 euros.

Moraleja: Ese turista (el que tiene dinero) con un simple gesto ha hecho feliz y mejorado la situacion a un monton de gente. Asi que hay que mover el dienro los que lo tienen. Asi de sencillo

One Response to Para pensar sobre esta crisis

  1. Me gusta, es un caso curioso, pero voy a comentar otro.

    Resulta que hay un tipo, un hombre. Era fontanero. Vive en un piso antiguo cerca del centro, bien. No se queja, echa más horas que nadie pero tiene trabajo; eso está bien. Tiene dos hijos. Al mismo tiempo, otro hombre está de litigios. Resulta que se dedica a instalar cajas de registro en las aceras de las nuevas calles que se van haciendo en las ciudades. Está, su empresa, subcontratada por el Ayuntamiento. Este tipo de contrataciones permiten a los ayuntamientos pagar a las empresas hasta 6 años después de la realización de la obra pero las cosas estan mal y este hombre necesita cobrar antes, han subido los precios, los salarios, los seguros… necesita el dinero adelantado así que se acerca a Cajamurcia con su pagaré dispuesto a cobrarlo pagando los gastos del anticipo del cobro. Es una opción pero resulta que en Cajamurcia piensan… no tenemos obligación de pagar esto hasta dentro de 2 años, además son muchos miles de euros y los tenemos pero los necesitamos también de modo que naranjas de la china. Hasta dentro de 2 años lamentamos decirle que no podemos liquidar ese pagaré. Este hombre apurado se va con las manos vacías. Cuando se quiere dar cuenta han pasado un par de meses y la empresa se ha comido todo lo que tenía ahorrado sin haber producido nada. Propone ante el juez que tiene una empresa, que tiene material, que tiene tales bienes pero que no tiene liquidez para pagarle a sus empleados y hacer frente a otros gastos porque no hay trabajo y el ayuntamiento aún no le ha pagado y le dan cuatro años de carencia y suspensión de pagos. Se va a ver a sus empleados con la hojita para decirles que no les puede pagar. Bueno, eso es una faena muy gorda y a uno de sus trabajadores más apurado que él que no había pagado su hipoteca le embargan el piso. El banco se queda con la casa pero también con la deuda. Había vendido la hipoteca de este hombre a otro banco y ahora no la va a cobrar de este hombre ni la va a poder pagar al otro banco… tiene que vender la casa aunque sea para cubrir el gasto y mientras, no le paga al otro banco que igualmente había revendido la hipoteca y ahora se encuentra sin ese dinero con el que contaba. Es mal asunto porque por otro lado está ocurriendo que hay una jóven pareja que entra en la oficina de este último banco a pedir una hipoteca. Es su última esperanza pero se quedará en eso porque el banco, valorando la situación que no es otra que la de haber perdido dinero y contraer una deuda no puede permitirse dar dinero a nadie sin las suficientes garantias de cobro, cosa que esta pareja no les ofrece. Esta pareja pues no puede comprarse la casa. Y otras muchas tampoco y claro, se vende menos. Se venden menos casas y se construyen menos. Se construyen menos casas y se necesitan menos calles. Se necesitan menos calles y se instalan menos registros en las aceras. Y nuestro empresario empieza a despedir gente. Pero no solo eso, claro. Le llama el que le vendía las tapaderas de fundición para hablar del nuevo pedido, pero este año no habrá pedido. Faenón para el de la fundición porque tembién vendía farolas y le ha pasado lo mismo, el que montaba farolas le ha dicho que no, que no tiene dónde poner farolas… ahí está el hombre de la fundición caminito de pedir suspensión para su empresa; tiene bienes, material, infraestructuras, pero no tiene trabajo, y el juez ante esa situación pues también le concede la suspensión y otros cuatro años de carencia hasta ver si mejora la situación. Claro el que montaba las farolas y les ponía los cables y tal se ha quedado sin farolas y sin dónde poneras así que a la vez que el de la fundición hablaba con el de los registros, este hablaba con el del cable y le dice que aquel cable que le compró tres meses antes pues que no se lo puede pagar, que más adelante. ¿Cómo es eso? ¡Tú me pagas! Pero pasa que el litri también ha ido al juez con lo mismo, que tiene una empresa, material, esto y aquello pero que no hay trabajo y tiene su papelito que le exhime del pago hasta dentro de 4 años. Así que el del cable se fastidia. Mucho además y habla con fábrica para cancelar el pedido anual. Es el quinto distribuidor que llama a la fábrica cancelando los suculentos pedidos de cables… parece ser que no hay que fabricar tanto cable y que sobra gente… comienzan los despidos. Gente en el paro, hipotecas sin pagar, embargos, etc. La gente comienza a buscar la manera de sacarse unas perrillas; han despedido a mi marido pero bueno, como era electricista pues ahí está, haciendo chapucillas se saca algo aquí o allá, que el oficio es el oficio de una forma u otra. La única diferencia, insignificante tal vez, es que ese no contribuye ni declara. Que uno no lo haga bueno, pero si tres millones de personas se buscan las habichuelas así resulta que una gran parte del mercado laboral se sumerge y dificulta que la otra siga a flote. Estalla la crisis. Y es muy complicado salir de ella. La gente no no declara y paga impuestos y el estado deja de recaudar mientras sigue prestando ayudas, subsidios, pagando pensiones y todos los gastos que os podáis imaginar, todo sale de la misma saca a la que cada vez menos gente echa dinero y en la que cada vez son más los que meten la mano. Entonces el gobierno pide un crédito al fondo internacional porque sus arcas están mermando. Contrae una deuda que necesita cubrir de inmediato para subsistir. Suben los impuestos. Las empresas, al filo del colapso, se colapsan. Terminan de caer. Más despidos. Mientras todo esto ocurría, a nuestro fontanero le han ocurrido cosas. Su hijo estuvo unos meses apurado pero confiaba en que se resolvería la situación. Lo que pasó es que se quedó de pronto en la calle; montaba cables en una fábrica pero hubo despidos y la mala suerte que no pudo remontar, pagar la hipoteca y hacerle frente a otros gastos, aguantó lo que pudo pero nada, acabó volviendo con su padre y empezó a salir con él a hacer chapucillas aquí y allí, le ayudaba, pero esa es un arma de doble filo. Antes de llamar a la empresa de fontaneria para arreglar algo le llamaban a él para que fuera pues era más barato y contaban, los conocidos, con la garantía que la buena reputación de su padre les daba. Así que con el tiempo y con que hubiera dos casos más así era suficiente, la empresa de fontanería tuvo que despedir al padre, a nuestro fontanero, porque no había trabajo. No podían pagar, no les daban obras nuevas porque no se hacían casas nuevas y la gente para arreglos no los llamaban, claro, porque era más caro que llamar a alguien conocido, total, para un arreglo. Y así, más o menos es como nuestro fontanero y más de tres millones de trabajadores se quedaron en el paro y comenzaron a quitarle trabajo a los que aún conservaban el suyo. Según lo veo yo. ¿De quién es la culpa? bueno, un socialista dirá que da los gobernantes anteriores y un pepero dirá que de los que hay ahora. Para mí que la culpa es de los españoles porque somos unos capullos insolidarios. Todos. Pero bueno, no me echéis cuentas.

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