Procesión del Jueves Santo

Ya he vivido más de la mitad de la Semana Santa de Cartagena. Ayer le toco a la procesión del silencio, que tiene un encanto especial por su oscuridad, su rigurosidad y su total silencio. Es impactante verla y sentirla. Ser cartagenero y no haberla visto todavia era un pecado. Ahora ya la he visto y la he sentido, viendo al Cristo de los mineros y a la virgen de la Esperanza.

Luego tambien he vivido otra experiencia nueva: Ver salir a los marrajos a las 12 en punto dando paso a sus dias con los judios y los granaderos marrajos. Ver la cuenta atras y la gente esperando impaciente en la cuesta del Batel la salida de estos dos tercios. Muy divertida.

Luego cayo una fuerte lluvia que nos hizo temer por la procesión de la madrugada pero al final despejo. Asi que esperamos pacientemente tomando en uno de los sitios más tipicos de Cartagena unos reparos (tipical de Cartagena) y unos churros.

Ya queda solamente el final de las procesiones y espero seguir viviendolas como hasta ahora.

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